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Beneficios de las clases de natación infantiles

Beneficios de las clases de natación infantiles

Nadie nace aprendido y nadar no es una excepción. Podemos aprender a hacerlo de pequeños o durante la edad adulta, aunque siempre es más fácil a edades más tempranas. El motivo es muy simple, un niño no suele tenerle miedo al agua, generalmente relaciona ese concepto con el juego y la diversión. Pero, según vamos creciendo, somos mucho más conscientes de los riesgos. En Bahía Madrid saben mucho sobre la fobia al agua, están acostumbrados a enseñar este deporte a cualquier persona.

Para el aprendizaje durante la infancia, lo más fácil es trabajar mediante el juego, ellos se divierten mientras aprenden a flotar, a mover sus brazos y sus piernas. Lo más recomendable siempre son grupos reducidos, de no más de 5 niños. Lo primero que aprenden será a tener confianza, verán que flotar es sencillo y podrán avanzar. También se trabaja en mejorar su agilidad, sus reflejos y la fuerza. Pero, sobre todo, a los pequeños les encanta asistir a clases de natación porque les ofrece la oportunidad de jugar con otros niños de su edad dentro de un entorno acuático.

No podemos olvidar los innumerables beneficios de la natación para la salud humana. Este deporte ayuda a la tonificación muscular, mejorando la movilidad de las articulaciones y las terminaciones nerviosas. En el caso de los peques de la casa, sirve para mejorar sus capacidades psicomotrices gracias a los ejercicios que realizan dentro del agua. Aprenden otra cuestión importante, la capacidad de trabajo en equipo al ser una actividad de natación grupal. Además, la natación contribuye a mejorar la percepción de los espacios por parte de los niños.

Lógicamente, al principio deberán utilizar herramientas de protección, pero poco a poco aprenderán a nadar y podrán valerse por sí mismos dentro del agua. Otro beneficio a tener en cuenta, es la práctica de ejercicio físico que se introduce dentro de sus rutinas creando el hábito de practicar ejercicio físico, algo muy útil a lo largo de la vida.

Las piscinas climatizadas son la mejor opción en estos casos, ya que cuentan con la temperatura perfecta para realizar este tipo de actividades y se controla la calidad del agua para crear el ambiente más adecuado donde aprender a nadar.

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