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Causas de la Hernia Discal

Causas de la Hernia Discal

La hernia discal es una de las lesiones más dolorosas que se pueden sufrir. En algunos casos incluso conlleva cierto nivel de incapacidad al no poderse realizar acciones rutinarias debido a este problema. A continuación intentaremos analizar qué puede provocar una hernia discal y en qué consiste una hernia de este tipo. Nuestro objetivo es aclarar sendos conceptos de forma didáctica para evitar que usted sea el próximo en tener este problema.

¿Qué puede provocar una hernia discal?

Parece lógico pensar que los discos que están entre las vértebras están preparados para todo tipo de movimientos. De hecho, hacen la función de bisagra entre las vértebras y le dan a la columna la flexibilidad necesaria para que tengamos movilidad. Lo que no parece estar tan claro es que ciertas actitudes, movimientos y costumbres pueden terminar provocando una hernia. Entre las mismas destacamos:

-La edad. Es la única causa de hernia contra la que no podemos luchar. El paso del tiempo para deshidratando los discos intervertebrales y alterando su correcto funcionamiento.  El desgaste de estas “piezas” va en consonancia con la edad que tengamos. Para evitar este tipo de daños es fundamental tener una buena educación postural desde la adolescencia, de no haberla tenido habrá que optar por otro tipo de soluciones que su traumatólogo tenga a bien aplicarle.

-Posturas inadecuadas para la columna. Son la causa principal de hernia discal. No se trata exclusivamente de la postura al estar en reposo sino, fundamentalmente, de la que se adopta para cargar peso o para hacer algún tipo de esfuerzo. En todo momento hay que cuidar la postura más adecuada para la columna vertebral si pretendemos evitar tener que acudir al facultativo para ser tratado de hernia.

-El consumo de tabaco. Es posible que no encuentre relación alguna entre fumarse un cigarro y los discos de su columna vertebral pero la hay.  El tabaco reduce la cantidad de oxígeno en su sangre lo que termina provocando la misma consecuencia en el riego sanguíneo que llega a sus discos. La mala calidad de la sangre provoca el envejecimiento prematuro de los discos y por ende la hernia.

-Escaso ejercicio físico. Nos consta que hay enfermedades y situaciones que obligan al paciente a permanecer en reposo y poco se puede hacer al respecto. En caso contrario ha de recordar que la columna vertebral necesita movimiento para no perder flexibilidad y para que los músculos que rodean a las vértebras tengan un funcionamiento correcto. El sedentarismo, que podría parecer beneficioso para evitar el desgaste de sus discos, tiene un efecto perjudicial que termina provocando la lesión arriba comentada.

-Dieta poco adecuada. Aunque el disco es el que sufre la lesión no son menos importantes los músculos que rodean a la columna vertebral. Una dieta rica en grasas, con pocas vitaminas y minerales termina provocando un déficit de estos elementos en el organismo que afectan directamente a sus discos intervertebrales provocando una hernia.

-Levantar peso de forma incorrecta. Suele ser la causa primordial de hernia discal y es una acción relacionada con la mala, o nula, educación postural recibida. Por norma general, cuando alguien quiere coger un objeto pesado del suelo dobla su columna, coge el objeto y lo ubica en el hombro, en la espalda o en las manos para llevarlo a otro lugar.

Al echarnos hacia delante y coger el peso estamos sobrecargando la parte superior del disco. Al volver a nuestra posición correcta hacemos lo propio con la parte inferior. Al caminar con el peso en las manos, en los hombros o en la espalda presionamos desde arriba el disco que termina, lógicamente, o deformándose, o rompiéndose o desgarrándose. Para entender mejor este último aspecto consideramos oportuno explicar  cómo es un disco por dentro y en qué consiste una hernia discal.

¿Qué es una hernia discal?

Cada disco intervertebral tiene dos partes en forma de anillo claramente diferenciadas. El anillo exterior forma un borde duro y resistente que “encaja” con la vértebra superior e inferior. El anillo interior está formado de líquido, es más flexible y hace las veces de amortiguador del peso o los movimientos de la columna.

Cuando el peso es excesivo la parte interior se expande atravesando la exterior y provoca la hernia. Es entonces cuando comienzan los problemas. Al menor síntoma debe ir a su traumatólogo para observar su evolución y encontrar la solución a esta dolencia. Esperamos habernos expresado de forma clara y concisa, esa era nuestra intención.

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